Comunicado de ETA.
      Traducción del original en euskera (publicado en GARA y EUSKALDUNON EGUNKARIA el 28 de octubre de 2001) al español por la RED VASCA ROJA.


      En estos tiempos en que se escuchan en el mundo clamores de guerra, también en nuestro rincón vasco tenemos un conflicto desde hace décadas, que podría resolverse aplicando las reglas de la democracia y la legislación internacional, reconociendo y garantizando a los ciudadanos y ciudadanas vascos su derecho a decidir [por sí mismos]; sin embargo, las poderosas España y Francia prefieren mantener su ilegítima dominación mediante la fuerza de la policía, la guardia civil, la gendarmería y el ejército. Sus leyes fundamentales así lo dicen: que formamos parte de sus pueblos respectivos, querámoslo o no. Unos dicen que Euskal Herria forma parte de Francia, y otros que forma parte de España; pero nosotros, frente a esas dos mentiras, decimos que la paz llegará a Euskal Herria con la verdad, aceptando que Euskal Herria no es Francia ni España, y dejándole ser lo que quiera ser.

      La guerra que Estados Unidos está atizando y dirigiendo es la guerra de los grandes y poderosos contra los pequeños y necesitados. Ahora le ha tocado el turno a Afganistán, como antes a Iraq, a Panamá, a Vietnam y a tantos otros pueblos... La excusa empleada ahora es la tiranía de los «talibanes»; y decimos excusa porque tras ella se esconden intereses económicos y geoestratégicos bien distintos. Euskal Herria tuvo que sufrir durante casi cuarenta años la dictadura de Franco, y nadie vino a ayudarnos contra su despotismo.

      No, los Estados Unidos no le proporcionaron al PNV la ayuda que le habían prometido, y tampoco De Gaulle cumplió su promesa: «Francia no olvidará nunca lo que los vascos habéis hecho por ella», dijo; con el paso del tiempo así tendríamos que responderle: «Euskal Herria tampoco olvidará nunca lo que Francia ha hecho contra ella: llevar a sus hijos a morir en guerras ajenas, agostar y empobrecer sus tierras, desplazar a sus habitantes haciéndoles emigrar, llenar los pueblos de policías y gendarmes, condenar a muerte a nuestra cultura en nombre de la "grandeur de Francia"».

      Aunque ya lo sabíamos bien antes, desde entonces no se nos olvida a los vascos y vascas que para liberar a nuestro pueblo no debemos esperar ninguna ayuda venida de fuera, que lo que no hagamos nosotros nadie lo hará en nuestro lugar... Nuestra liberación será obra nuestra, o no será.

      Ahora, según dicen, Francia y España son democracias, pero los derechos de los vascos y vascas siguen igualmente perseguidos; el derecho a la lengua, a la educación, el derecho de nuestro pueblo a organizarse como se le antoje, nos son negados, y seguimos incesantemente sometidos a las amenazas y las leyes extranjeras. Los ciudadanos y ciudadanas vascos no queremos guerra, ni la que se hace contra otros pueblos, ni la que se nos hace a nosotros; pero siempre defenderemos nuestra tierra con todas nuestras fuerzas y con todos los medios a nuestro alcance.

      Los gobernantes de España y Francia que oprimen a nuestro pueblo se han adherido con gran rapidez a los planes de Bush, ofreciéndole sin reparos su ayuda. Los gobernantes españoles, además, han proclamado que en «su país» tienen el «mismo» problema, calificando de «terrorismo» el conflicto que vivimos en Euskal Herria. Eso es como querer matar moscas a misilazos; una chaladura, un esperpento.

      El problema que tiene España es que quiere mandar en casa ajena; y frente a la voluntad y actividad de los vascos y vascas, nos dicen que no nos permitirán hacer en nuestra casa lo que nos parezca, que [no somos nosotros] quienes tenemos la palabra y la capacidad de decisión en nuestro pueblo.

      La resolución del conflicto que España y Francia tienen con Euskal Herria es bien fácil, y se puede alcanzar sin necesidad de misiles, democráticamente, dejando que sea el pueblo quien decida. ETA no pide otra cosa. Y mientras no se alcance esa solución, a los que han traído la guerra y la opresión a nuestro pueblo, a quienes tratan de imponerle con las armas sus leyes, les decimos claramente y sin rodeos que les haremos frente.

      Pero la paz es posible, claro que sí. La mano de ETA siempre estará tendida hacia quien venga con ánimo pacífico. Pocos son los que dan tales pasos; y cuando ETA ha propuesto mediante sus iniciativas dar pasos adelante, quienes gozan de la comodidad de sus solios de mandatarios han respondido que no.

      La izquierda abertzale, siguiendo la larga tradición de nuestro pueblo, siempre ha apostado contra la guerra. Nos hemos negado a hacer la guerra en el extranjero, y cuando los ciudadanos y ciudadanas vascos han decidido voluntariamente combatir, ha sido porque no les quedaba otra opción. Así ha sido ahora y siempre: no nos han dejado otra salida.

      Hace tres años tuvimos la posibilidad de dar pasos firmes y pacíficos en el camino de la liberación de nuestro pueblo. Pero, llenándose la boca de paz, esos mismos que andan dando lecciones de ética y moral prefirieron poner los presupuestos de sus reinecillos de taifas y sus intereses en el concierto económico y de otro tipo por delante de la construcción nacional de nuestro pueblo.

      Tampoco ahora han tenido otras preocupaciones, sino hacer crecer sus dineros y haciendas, mientras vomitan hipócritamente sobre la sociedad la retórica del compromiso ético en favor de la paz.

      Peor aún: ahora pretenden transformar la actividad en favor de la paz en arma de guerra; quieren convertir la voz del pueblo en un instrumento para la guerra y la agresión. Para Ibarretxe, que ha recuperado en poco tiempo las maneras de un pequeño Ardanza, preguntarle al pueblo no es el mejor instrumento para resolver el conflicto, el primer ejercicio de soberanía popular; no, para el PNV la consulta al pueblo sólo sirve como amenaza: ¡Precisamente de quienes todavía no han respondido, después de dos años, a la propuesta de ETA basada en la consulta al pueblo!

      Ibarretxe, uno de los mayores defraudadores políticos que haya conocido Euskal Herria, como abertzale, como político y como persona, pretende desacreditar la consulta al pueblo:

      • Defrauda como abertzale, porque se atreve desvergonzadamente a hablar en nombre de todos los vascos y vascas, sabiendo que con ello menosprecia a los ciudadanos y ciudadanas de Nafarroa, Lapurdi y Zuberoa.

      • Defrauda como demócrata, porque cierra los ojos ante la opresión que sufre Euskal Herria, ante la negación de sus derechos democráticos.

      • Y defrauda como persona, cuando anda día tras día hablando de derechos humanos, de moral y de ética, aunque sabe muy bien que los policías bajo su mando secuestran, torturan, extraditan y dejan bajo la legislación extranjera y en las cárceles a ciudadanos y ciudadanas vascos. Defrauda como persona porque calla todo eso y llama enemigos de Euskal Herria a los combatientes que lo dan todo por Euskal Herria, hasta la propia vida.

      ¡Qué vergüenza que un hombre así pretenda adornarse con el título de lehendakari de todos los vascos y vascas!

      Ibarretxe y su equipo quieren secuestrar la voluntad de los vascos y vascas castigándoles con otros veinte años de autonomía divisora. ¿Su método? En lugar de consultar al pueblo para resolver el conflicto, agudizarlo; proponer falsas discusiones en el parlamento de cartón-piedra; pretender que la sociedad vasca colabore con la guardia civil para acabar con ETA (Josu Jon Imaz parece aspirar, como Fraga, Rosón, Martín Villa, Barrionuevo, Corcuera, Belloch y Mayor Oreja, a pasar a la posteridad como quien domuit vascones); votar en el Parlamento Europeo a favor de dejar a los ciudadanos y ciudadanas vascos en manos de los torturadores (ley Watson); adormecer a la sociedad vasca con la pantomima del enfrentamiento entre PP y PNV.

      En esa farsa, los aparentes enemigos irreconciliables se ponen fácilmente de acuerdo para hacer frente a la izquierda abertzale. ¿Ésa es la confrontación democrática que nos ofrece el PNV? ¿La que aplican sus policías mediante los electrodos, la bolsa, la bañera y otros métodos bien aprendidos para destruir a las personas?

      Quien podría haber sido un hombre de Estado prefiere al parecer, como su predecesor, pasar como concienzudo prefecto al libro de la historia de nuestro pueblo, ese libro que los gudaris vascos escriben y enriquecen día a día con su combate.

      ETA hará cuanto esté en sus manos para que el conflicto no se prolongue otros veinte años.

      Son España y Francia quienes han traído la guerra a nuestro pueblo. Ellos deciden dónde podemos vivir y cómo, qué podemos estudiar, cómo y cuándo debemos trabajar y descansar, ellos deciden en qué guerras nos tenemos que implicar los vascos y vascas, de qué guerras tenemos que ser cómplices.

      La izquierda abertzale le ofrece hoy a Euskal Herria la más firme alternativa de paz. Las demás fuerzas y opciones políticas no ofrecen sino fórmulas viejas con disfraces nuevos para mantener tal cual la situación actual.

      La tarea de la izquierda abertzale consiste en traer la paz a Euskal Herria, señalando a los que sólo traen guerra el camino de la razón, la liberación de Euskal Herria, acomodándola a nuestro modo de ser y de vivir, colaborando solidariamente con los demás pueblos para que unos y otros podamos progresar.

      La izquierda abertzale tiene para ello tareas concretas:

      • Para hacer frente a España y Francia, participar en la organización y ofensiva popular, ofreciendo opciones y posibilidades nuevas para diversas formas de lucha.

      • Hacer frente al autonomismo divisor que acaudillan PNV, EA e IU, proponiendo alternativas precisas basadas en la construcción nacional.

      Pero no son tiempos únicamente de resistencia; cientos de miles de vascas y vascos están a favor de la libertad de Euskal Herria.

      • Enmendando los errores cometidos hasta ahora, debemos trabajar en la construcción nacional mediante los organismos existentes en favor de Euskal Herria, asentando nuevos pilares en el solar de los vascos.

      • Tanto en Euskal Herria como a escala mundial debemos trabajar por un mundo justo, haciendo realidad la solidaridad.

      La izquierda abertzale ha mostrado en todos estos años mediante su lucha que es posible hacer frente a enemigos que son más poderosos que Euskal Herria. Más aún, ha demostrado que es posible hacer frente a los enemigos y al mismo tiempo construir la nación vasca; desde las escuelas hasta las fábricas la militancia de la izquierda abertzale ha hecho frente al sistema opresor y ha generado una alternativa de lucha y construcción modélica a escala mundial.

      Hay cosas que discutir, pero precisamos ante todo una discusión eficaz. El tesoro de la izquierda abertzale reside en su militancia, y en ella hay fuerza y pasión suficiente para liberar a nuestro pueblo.

      Ése es el compromiso de todos los compañeros de lucha que formamos Euskadi Ta Askatasuna, combatir por la independencia de Euskal Herria y el socialismo.

      En Euskal Herria, octubre de 2001

      Euskadi Ta Askatasuna

      ETA, organización socialista revolucionaria vasca para la liberación nacional, por medio de este comunicado se responsabiliza las siguientes acciones realizadas en los últimos meses:

      * 25 de julio, acción con explosivo contra la sede de Caja Navarra en Lekunberri, que ocasionó daños materiales.

      * 26 de julio, acción contra intereses económicos y turísticos españoles mediante la colocación de un coche-bomba en el aeropuerto de Málaga. La carga explosiva no estalló.

      * 3 de agosto, sabotaje con explosivos en la línea del AVE que une Madrid y Alacant, a la altura de La Roda (Albacete), que ocasionó daños materiales y económicos.

      * 15 de agosto, sabotaje con explosivo en la línea del AVE que comunica Madrid con Sevilla, a la altura de Ciudad Real, que ocasionó daños materiales y económicos.

      * 16 de agosto, acción con explosivo contra la sucursal del Banco Guipuzcoano de la Avenida de la Libertad de Donostia, que ocasionó daños materiales.

      * 16 de agosto, acción con explosivo contra la sucursal del Banco Guipuzcoano de la calle Zubieta de Donostia, que ocasionó daños materiales.

      * 18 de agosto, acción contra intereses turísticos y económicos mediante coche-bomba ante el hotel Cala Font, de la localidad catalana de Salou. La explosión provocó daños materiales.

      * 27 de agosto, acción contra intereses económicos y turísticos en el aeropuerto de Barajas. La explosión de un coche-bomba provocó daños materiales.

      * 28 de setiembre, destrucción de la discoteca Universal de Lakuntza que constituía un punto importante de la red de narcotráfico. Esta acción se enmarca en la misma campaña que la de hace un año contra la discoteca Txitxarro de Itziar.

      * 1 de octubre, acción contra el aparato de justicia español, mediante coche-bomba ante el Palacio de Justicia de Gasteiz, ocasionando daños materiales.

      * 12 de octubre, acción contra la sede de Telefónica de Madrid (España), mediante un automóvil lleno de explosivo, que no culminó como debía. Los servicios de policía, irresponsablemente, se llevaron el coche del lugar, y estalló en otro sitio, ocasionando daños materiales. La responsabilidad de las consecuencias de esta acción corresponde enteramente al Gobierno.

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